De cuando el sol encontró su clara de huevo

reto doce—Es la mejor suma que te puedo ofrecer —murmuró Sun, incómodo en su escondite.

—¿De verdad? —respondió, bajito, la muchacha junto a él—. La justicia paga poco, por lo que veo.

El joven en traje amarillo con una «S» blanca sobre el pecho se sintió insultado. Tanto que, por un momento, olvidó a los monstruos que lo acechaban desde la negrura del teatro. Se arrastró un poco entre las butacas abandonadas, con sigilo, para llegar a la otra refugiada. Sobre el escenario, un dragón multicolor de tamaño mediano lloraba por su amada perdida. A su lado, un hombre de hojalata bailaba abrazado a una muñeca de trapo. Ambos habían sido actores de una obra en estreno. Ambos habían sido poseídos por sus papeles desde las diez en punto. Abajo, un ogro enfurecido golpeaba con su mazo las primeras filas de asientos vacíos. Debía ser el alivio cómico, pero lo había olvidado.

Y todo en la penumbra. En el desastre por la huida del público en plena función, se habían apagado las luces y Sun había quedado a merced de sus temores. Detestaba el teatro. Detestaba la oscuridad aún más. Pero el crimen encabezaba la lista de sus peores molestias. Necesitaba de esa actriz suplente de ascendencia oriental que había quedado atrapada con él.

—¿Te parece poco? —dijo, apenas la tuvo enfrente—. El honor de saber que estás colaborando con el bienestar de los leselianos, el brillo en los ojos de los niños al verte pasar, los suspiros de las… los hombres cuando se cuenten tus hazañas…
—Quiero el doble —insistió Claire Egg—. O se termina aquí la conversación.

Algo se retorció junto al pie de Sun. Él sabía que no debía hacer caso, que nada de lo que veía en la oscuridad podía alcanzarlo realmente. Igual, le temblaron las piernas. La muchacha estaba por salir corriendo. Si es que llegaba a la salida sin un rasguño, él caería bajo las mil visiones de otros mundos por culpa de sus ojos, mientras el teatro se derrumbaba y aquellos tres monstruos arrasaban con Leseli City.

¿Ella quería el doble? Hecho. Luego vería en lo que se estaba metiendo.

—Concedido. Te doy mi palabra —aceptó, extendiendo la mano a modo de cierre del trato—. ¿Sabes que serás la asistente de héroe mejor pagada de la región? Ahora tu primera tarea, Claire.
—¡Ahora voy!

La escuchó entusiasmarse. Sintió sus pasos rápidos hasta el fondo de la sala, cómo abría el tablero eléctrico y el «clic» de los interruptores. Todas las luces se encendieron. Un instante de desconcierto detuvo a los actores transformados de lo que estaban haciendo. Sun surgió desde el suelo y los enfrentó, con su pose más orgullosa.

—Ahí vamos. ¡Contra la oscuridad y el caos, siempre reinará la luz! —exclamó, como si los tuviera a tres cuadras de distancia—. ¡Villanos, ríndanse!
—¿Tienes que anunciarte así? —preguntó Claire desde atrás, preocupada—. ¿No sería mejor caerles de sorpresa?
—Es verdad, pero tengo que darles algo que escribir a los diarios después. Ahora, presta atención, que viene la acción de verdad.

El ogro ya iba hacia ellos, revoleando su maza como si todavía fuera de utilería. El dragón quiso incendiar el telón, pero solo lanzó corazones de papel por la boca y se atragantó. El hombre de hojalata dejó el baile y bajó del escenario. Sun fue hacia ellos, esquivó el primer golpe, devolvió un puñetazo. La maza quedó incrustada a la pared.

Los sonidos del metal golpeado y los gruñidos ahogados llegaron a la muchacha.

—Está bien. Asistente de héroe. Esto va a estar bueno —se dijo Claire, mientras buscaba algo en su bolsillo—. Por fin mi madre dejará de molestarme con que me consiga un trabajo de verdad. ¿Dónde dejé mi móvil? ¿Eh?

Los tres alborotadores habían vuelto a su forma humana y yacían en el suelo, inconscientes, junto al héroe que la saludaba con una mano alzada con la «V» de la victoria.

—¡Una vez más, Super Sun al rescate!
—Pero… yo quería tomarme una selfie contigo detrás, persiguiéndolos —balbuceó ella, con el móvil en la mano—. Para enviarla a mi familia. Y mis amigas no van a creerme si no ven una prueba.

La sonrisa de Sun se esfumó.

—¿Estás hablando en serio?
—Eh… ¡Claro que no! —mintió ella, con una risa forzada—. Olvídalo.

Pero él no se mostró muy convencido.

—Espera, no guardes el teléfono —pidió, más serio—. Podría buscar otras escenas de crimen ahora mismo. Estoy aburrido. Esta noche ha resultado un bodrio.

Ella lo pensó un poco, sorprendida. En ese momento, la policía ingresó al teatro, junto a los bomberos y el personal médico en busca de los heridos. Aquel problema había sido resuelto.

—Si estás aburrido, podríamos ir a tomar algo al bar del frente —ofreció—. Es decir, solo si quieres.
—Me refería a la foto que ibas a tomar —aclaró Sun, todavía junto a los tres caídos.
—¡Oh, sí! ¿De verdad harías eso por…?
—¡Ahhh! ¡La luz! ¡Vuelve a encenderla, por Dios!

Al retroceder para tomar la foto, Claire se había apoyado en el tablero eléctrico abierto. Y ella era la nueva asistente del héroe de la ciudad.

El futuro de los leselianos era incierto. Aunque no hacía gran diferencia con las hazañas de la policía, si lo pensaba bien.

—¡Sun! ¡Lo siento tanto! ¿Estás bien?
—Sí. No te preocupes. No volveré a olvidar mis gafas de visión nocturna. Ahora busca un buen ángulo.
—La verdad es que te ves bien en cualquier perspectiva.
—No tanto como tú. ¡Ahhh! ¡Otra vez! ¡Aléjate de ese interruptor!


+++

La primera misión en conjunto de Sun y Claire. Escrita para el reto número doce de El libro del escritor: Combina estos tres personajes a modo de secundarios: «el hombre de hojalata», «un dragón enamorado» y un «ogro» para hacer con ellos una narración fantástica.
Y para que sea «fantástico» un encantamiento vale, me imagino.
La imagen es Lim Kim, en el video de Awoo.

Comentarios

  1. Me gustó mucho. Esa idea de que la ficción se convierta en realidad, que se conviertan en sus disfraces. Y el heroe con fobia a la oscuridad, que tanto necesita de ella, su ayudante. Que pide un aumento. Y ella, preocupada por la selfie, apagandole la luz.
    Me gusta el estilo paródico con estos personajes, yo sabía que tenían potencial para protagonizar diversos relatos.
    Felicitaciones.
    Un abrazo.

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    Respuestas
    1. Me costó imaginar el primer encuentro, la mayoría de las cosas que tengo para ellos ya es de cuando se conocen. Me alegra que te haya gustado. ¡Gracias por pasar y comentar!

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  2. ¡Qué entretenido! Has tenido mucha imaginación. Mezclando realidad y ficción. Me ha encantado.

    Un besote

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  3. ¡Hola! ¡Qué divertido relato! Me hizo gracia que la justicia pague tan mal XD no esperaba a Claire tan ambiciosa (?) aún así, con el aumento de sueldo y todo, espero que le quede para seguir pagando la luz a Sun o estará en serios problemas (?)

    Precioso relato, el final con la selfie fue una maravilla xD mira que necesitar pruebas y preocuparse más por la selfie que por otra cosa, fue para rematar XD

    ¡Un abrazo!

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  4. Ficción y realidad... ¡me encanta! Me ha gustado mucho.
    Además el título me ha parecido muy divertido.
    Un besito guapa

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  5. Encantadora creación entre realidad y fantasía. Genial ese toque humorístico que lo hace divertido, entretenido.
    Bso

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