El arte de mentir II

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Debería ponerme contento, pero hubo un desacuerdo entre la escritora de sagas juveniles que iba a firmar mi trabajo y su editor, de modo que el proyecto fue cancelado. Así es como tomé la decisión de piratear mi propia obra, aunque sea aquí, bajo los mismos ojos del Gran Ejecutor. Vengan ahora los bloqueos y el descenso a las calderas, yo ya estoy harto de escribir. Pero basta de prólogo. Les presento aquí, amigos, las reglas del buen mentiroso:

En primer lugar, ser amante de los detalles, las formas, los colores de cada diminuta partícula de realidad que nos rodea. No hay nada peor que las descripciones vagas en una historia falsa.
Segundo, salir al encuentro de esa realidad inventada, mirarla a la cara y abrazarla con todo nuestro ser. No importa que se trate del fósil de un unicornio en nuestro jardín, la aparición del fantasma de Genghis Khan en medio de una fiesta o el apasionado romance con la Reina de los Topos. Debemos creer en nuestra historia, asimilarla hasta que nuestra mente logre recordar de verdad los acontecimientos. De aquí se desprende el próximo punto.
Tercero, tratar a nuestra historia como a la más delicada de nuestras posesiones. No importa lo rebelde e incrédula que sea nuestra audiencia; el buen mentiroso debe defender sus palabras. Para esto es necesario tener una mente ágil y una gran capacidad de improvisación.
Cuarto, mezclar las cosas verdaderas con las falsas, de modo que resulte imposible distinguir unas de otras. Una mentira es mucho más creíble cuando se la adorna con detalles reales.
Quinto, no debemos olvidar la importancia de la coherencia. Si el sombrero del duende al que le robaste la olla de oro era colorado, no me digas después que tenía rayas amarillas. Al que me cuenta una historia sin respetar estas cosas, dejo de creerle al instante.
Por último, no sentir vergüenza de añadir un par de exageraciones por aquí, o hacer unas cuantas omisiones por allá. Al fin y al cabo, ¿qué es la verdad, sino un obstáculo para el poeta? Porque el buen mentiroso, cuando perfecciona su actividad, llega al nivel de artista.
Con estos preceptos en mente y una vida de práctica constante, cualquiera puede asegurarse un lugar entre las fosas del octavo círculo y obtener el premio que se merece, así como la aprobación del mismísimo Padre de la Mentira, quien ha dicho que al próximo mediocre que no tenga las credenciales suficientes para ser condenado como indica el reglamento, lo lanzará directo al fondo congelado del Infierno.

Comentarios

  1. Quedó bastante bien, eh. Debo confesar que no me tenía mucha fe porque Letras no es una carrera donde se fomente mucho el trabajo en equipo :P

    Por cierto, gran foto!!

    :D

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  2. Sencillamente fantástico, Cyn, me ha encantado. Ya se lo comenté a Denise en la primera parte, tanto la forma como el tema me parecen grandiosos, pero es que además es original, suculento y delicioso. Mi más sincera enhorabuena, felicidades por vuestro trabajo.

    Un frío beso,

    Emily

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  3. Me ha sorprendido bastante este relato, no voy a negar que me esperaba algo bien distinto. Debo añadir que, a medida que continuaba leyendo las reglas no podía sino sentirme más y más identificado con uno, jajajajaja.

    Me gusta. Si bien comencé a leer sin encontrar mi lugar y sin saber si la luz que iluminaba el texto provenía del papel o de la tímida vela que embelesada observaba el pergamino, he terminado la lectura agradeciendo haberme acercado y satisfecho mi curiosidad.

    Un saludo y un abrazo,
    deseo leer más de vosotras,

    Naif.

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  4. No me esperaba esta continuación! Pero ha sido muy buena, y me han encantado las reglas del buen mentiroso e.e Enhorabuena :3

    Vic~

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  5. ¡Es magnífico! Una de las cosas más bonitas que tiene es que es muy diferente a todos los demás relatos. Tiene una mezcla de realidad y ficción que me puede, de verdad. Me ha encantado lo de «mezclar las cosas verdaderas con las falsas, de modo que resulte imposible distinguir unas de otras». Tiene mucha gracia e, igual que a Denise, te tengo que decir que tienes un manejo de las palabras que es más que envidiable. Sigue escribiendo, compañera :)

    ¡Un beso!
    Paco M.

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  6. ¡POR FIN LO PUDE LEER! No sé por qué no me dejaba meterme en tu blog >:
    La verdad es que ha sido impresionante. Me dejáis embobada, en serio. No me esperaba nada todo esto, leeros a ti y a Denise es como mirar un cuadro en el que siempre descubres cosas nuevas <3
    Lo dicho, me ha encantado. Y el final es muy... apoteósico. Genial, genial.
    Un beso,
    C.

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  7. Me encanta el enfoque que le has dado con lo de las reglas!! Genial os ha quedado el relato, me ha gustado mucho.
    Un beso :)

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  8. Un relato muy curioso y original. Leyendo las normas para ser un buen mentiroso, me he acordado de que los escritores en realidad contamos muchas mentiras con nuestra profesión, y quizás por eso mismo este alma tan mediocre ha conseguido escribir un libro.
    En fin, que me ha gustado ^^
    ¡Un abrazo!

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  9. Las reglas del mentirosos se asemejan tanto a lo que hace el escritor que me ha hecho reflexionar sobre ello. Me ha parecido muy original y aunque corto es tan peculiar que brilla con luz propia. Voy a estar un día al menos dando vueltas al parecido de las reglas con el oficio de escrito :P
    Un fuerte abrazo,
    María

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