¿Qué clase de protagonista quiero ver?

Estuve mirando un par de películas y series nuevas últimamente, y la diferencia entre algunas cosas y otras es increíble. Me di cuenta de que se puede contar mucho en muy pocos episodios, como con la mini serie Daemonium (la cual me encanta y recomiendo ver y volver a ver cada capítulo mil veces). 
Otra cosa que me ha gustado ver últimamente en cine y series es la innovación en el argumento dentro de un mismo género, para hacerlo más creíble y más parecido a lo que uno ve en la vida real. En algunos casos, ver una historia con situaciones cercanas y personajes que parecen cualquier hijo de vecino puede significar una enorme novedad. No, no es contradictorio afirmar eso, en especial en un género tan lleno de clichés y de situaciones fantasiosas como es el romántico. 
Así que acá voy a dejar una lista de las cosas que me gusta ver en los protagonistas de un libro/telenovela/película/serie, etc. De paso me sirve de ayuda-memoria para cuando quiera escribir lo mío. Empecemos.

Chicas bonitas pero que no vivan con un peinado perfecto de peluquería ni que estén llenas de maquillaje hasta cuando se levantan de la cama.

No hay nada peor que ver a la protagonista de turno correr huyendo del malo que la
mantuvo secuestrada por días, caerse en medio de la persecución y al levantarse tener una máscara de pestañas más gruesa que la que usa una vedette en el teatro. O que todavía le dure el lápiz labial. Y su pelo siempre se verá brillante y peinado. Luego de correr entre los balazos que su perseguidor no atine a darle y de correr tan rápido que no será posible alcanzarla, llegará al final sana y salva, será abrazada y besada por el héroe (digo yo, después de días de no bañarme ni lavarme los dientes, no voy a querer que se me acerquen hasta encontrar una ducha). 
Otra cosa, hace poco miré una telenovela (no voy a decir el nombre) que me gustó mucho, pero todos los personajes tenían el último modelo de celular, hasta los que no tenían ni para pagarse el alquiler y vivían en problemas. Y la chica pobre vivía con un peinado de peluquería perfecto.


Hombres lindos, buenos e interesantes, pero que de vez en cuando cometan algún error. O no tan lindos, ni buenos, sólo interesantes. 

Creo que todos estamos un poco cansados de el típico hombre musculoso de mandíbula cuadrada que deja a su novia millonaria, hermosa y malvada sin dudarlo, que no tiene ni un mal pensamiento en su cabeza (excepto para su ex que le pone trabas en el camino al verdadero amor). Él sólo hiere a su chica ideal cuando cae en la trampa de la pérfida villana que lo deja inconsciente, lo desnuda y espera a que ella entre por la puerta para fingir que se acostó con él. Y ése es el clímax de la historia. A-bu-rri-do. Hay mil conflictos mejores para una trama de romance, sin tener que demonizar a todo el que rodee a los protagonistas.


Bestia era un príncipe avaro, soberbio y
discriminador, tuvo que vivir bajo una
maldición y ni aún así aprendió hasta
que llegó Bella. Y ella tenía sus propios problemas
también.

Hombres y mujeres que se encuentran en medio de otra cosa, digamos... una vida llena de otras preocupaciones e intereses.

Porque nadie nace de nuevo cuando conoce al amor de su vida. Es más, podemos haberlo conocido y ni habernos enterado todavía. Así que las prioridades que tenían el hombre y la mujer protagonistas de una historia antes de conocerse siguen existiendo y tienen un peso cada vez más grande a la hora de tomar ciertas decisiones. En cambio, ver al protagonista de la historia llorar y quedarse en cama porque la chica no quiere estar con él mientras su compañía multinacional sigue funcionando y él debe estar al día, no se ve muy creíble. Y que la chica se mude de ciudad sólo porque las cosas no funcionaron con el hombre en cuestión es de lo más tonto. ¿No tiene familia, amigos, un trabajo, otras cosas que hacer? 
Un buen protagonista le dice a la chica que se ponga al día con sus cosas y que no se valore a sí misma en función del amor únicamente, que trabaje por sus sueños y los logre así luego podrán estar juntos.

En las historias que me gusta leer o mirar, las princesas no deben esperar al príncipe en el cuento, deben intentar ellas salvar al mundo también. Y bueno, me despido por ahora con este video que me encantó y tiene que ver con el tema.  



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